6Humíllense bajo el poder de Dios, para que él los enaltezca cuando llegue el momento oportuno.
11A él sea el poder para siempre. Amén.
14Abrácense unos a otros en amor cristiano. Que la paz esté con ustedes, los que están en Cristo.
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6Humíllense bajo el poder de Dios, para que él los enaltezca cuando llegue el momento oportuno.
11A él sea el poder para siempre. Amén.
14Abrácense unos a otros en amor cristiano. Que la paz esté con ustedes, los que están en Cristo.
7Cuando Cristo estaba en la tierra, con voz fuerte y muchas lágrimas ofreció ruegos y súplicas a Dios, quien podía librarlo de la muerte. Y Dios escuchó sus oraciones en virtud de su ferviente deseo de obedecer a Dios.
8¡Aun Jesús, siendo Hijo de Dios, tuvo que aprender por medio del sufrimiento lo que es la obediencia!
9Y habiendo sido perfeccionado de esa manera, llegó a ser el autor de la salvación eterna de todos los que lo obedecen.
9Señor, tú conoces mis anhelos. Tú oyes todo suspiro mío.
16Pon fin a la arrogancia de esos que ríen perversamente al verme derribado.
22¡Ven pronto! Ayúdame, Señor de mi salvación.
9Sanen a los enfermos y díganles: "El reino de Dios ya está cerca de ustedes".
28Jesús le dijo:—Contestaste muy bien. Haz eso y vivirás.
37El maestro de la ley contestó:—El que se compadeció de él.Entonces Jesús le dijo:—Anda pues y haz tú lo mismo.
18Sin embargo, lo que ahora sufrimos no tiene comparación con la gloria que se nos dará después,
21de que la creación será liberada de la corrupción a la que está sujeta. Así compartirá la gloriosa libertad de los hijos de Dios.
24Esa es la esperanza por la cual fuimos salvos. Esperar lo que se puede ver no es esperanza. Si uno ya tiene lo que espera, no tiene que esperarlo más.
1Cuando ya estábamos a salvo, nos enteramos de que la isla se llamaba Malta.
22Pero queremos que nos digas lo que piensas, porque lo único que sabemos es que en todas partes se habla en contra de esa secta.
28,29»Quiero que sepan que esta salvación de Dios se ha enviado a los que no son judíos, y ellos sí escucharán».
4fue llevado al paraíso y escuchó cosas que los humanos no podemos expresar con palabras.
7Es tal la grandeza de las revelaciones que he recibido que, para que no me enorgullezca demasiado, el Señor clavó en mi carne un aguijón, un mensajero de Satanás que me atormenta.
10Desde que sé que lo que sufro lo sufro por Cristo, me siento feliz por mis debilidades, los insultos, las privaciones, las persecuciones y las dificultades. En efecto, cuando soy débil, entonces soy fuerte.
13donde pasó cuarenta días, y era tentado por Satanás. Estaba entre las fieras y los ángeles lo servían.
41Jesús, compadecido, lo tocó y le dijo:—Quiero; queda curado.
44—Mira, no le digas a nadie que yo te curé. Vete a presentarte ante el sacerdote y llévale la ofrenda que Moisés mandó, para que les conste a los sacerdotes.
9Por esta falsificación calculada serán avergonzados con el cautiverio estos que se creen sabios maestros, pues han rechazado la palabra del Señor. ¡Y eso que se creen tan sabios!
14Entonces el pueblo dirá: «¿Para qué esperar a morir aquí? Vengan, vamos a las ciudades protegidas y perezcamos allá. Porque el Señor Dios nuestro nos ha condenado a muerte y nos ha dado a beber copa de veneno por todas nuestras maldades.
20Pasó la cosecha, se fue el verano y nosotros seguimos esperando nuestra salvación.
13,14»Antes de enfrentarte a Dios y extender hacia él tus manos, deja tus pecados y despójate de toda iniquidad.
18Obtendrás valentía porque tendrás esperanza. Procederás con calma y reposarás seguro.
19Te acostarás sin temor y muchos buscarán tu ayuda.
9Cuando esa luz brilla, produce bondad, justicia y verdad.
23Porque el esposo es cabeza de la esposa, de la misma manera que Cristo es cabeza y salvador de ese cuerpo suyo que es la iglesia.
26para hacerla santa y la purificó lavándola con agua por medio de la Palabra.
25Pero ella se acercó más y de rodillas le suplicó de nuevo:—¡Señor, ayúdame!
28—¡Tu fe es extraordinaria! —le dijo Jesús—. Conviértanse en realidad tus deseos.Y su hija sanó en aquel mismo instante.
34—¿Qué tienen ahora? —les preguntó Jesús.—¡Siete panes y unos cuantos pescados!
7En lugar de vergüenza y deshonra, gozarán doble porción de prosperidad y de alegría perpetua.
9Sus descendientes tendrán renombre y serán famosos entre las naciones. Todos reconocerán que son un pueblo bendecido por Dios.
10Dice el profeta: ¡Dejen que les cuente la felicidad que Dios me ha dado! Me ha cubierto con vestiduras de salvación y me ha puesto un manto de justicia. Soy como novio vestido para celebrar la boda o como una novia enjoyada para el desposorio.
11Y el Señor envió a Gedeón, Barac, Jefté y Samuel para que los salvaran y ustedes vivieran seguros.
16»Ahora fíjense en la maravilla que el Señor va a realizar.
20—No teman —los animó Samuel—. Ciertamente han hecho mal, pero al menos no desistan de seguir al Señor y sírvanle con todo el corazón.
12Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo:—Mujer, quedas libre de tu mal.
23Alguien le preguntó:—Señor, ¿son pocos los que se van a salvar?Él contestó:
28»Cuando a ustedes los echen fuera, allí habrá llanto y rechinar de dientes, porque verán en el reino de Dios a Abraham, Isaac, Jacob y a todos los demás profetas.
6Las palabras del malvado son una emboscada mortal, pero las del justo ponen a salvo.
18Hay quienes hieren con sus palabras, pero las palabras del sabio traen alivio.
25La angustia desalienta el corazón del hombre, pero una palabra alentadora lo anima.
1¡Sálvame, oh Dios mío! Que las aguas ya me llegan al cuello.
13Pero yo, Señor, a ti imploro, esperando que sea este el tiempo en que muestres tu favor. Por tu gran amor, oh Dios, respóndeme con la seguridad de tu salvación.
18Ven, Señor, y líbrame. Rescátame de todos mis enemigos.
27… y no les des tu salvación.
29… oh Dios, rescátame con tu salvación de mi pobreza y dolor.
5»El profeta que trate de desviarte debe morir, porque ha tratado de fomentar rebelión contra el Señor tu Dios que te sacó de la esclavitud en Egipto. Con su ejecución habrás quitado el mal de en medio de ti.
9Deberá morir. Tu propia mano será la primera que se levante en su contra para darle muerte, y luego la mano de todo el resto del pueblo.
17No conservarás nada del botín. Entonces el Señor aplacará su furor y tendrá misericordia de ti; tendrá compasión de ti y te hará una gran nación, como prometió a tus antepasados.
1Por lo tanto, hermanos míos, a quienes Dios ha apartado para sí y que participan en el mismo llamado de la salvación, piensen ahora en Jesús, apóstol y sumo sacerdote de nuestra fe.
7Como dice el Espíritu Santo:«Si ustedes escuchan hoy su voz,
8no endurezcan el corazón como sucedió en la rebelión, en aquel día de prueba en el desierto.
6Y si es por ese amor gratuito de Dios, entonces ya no depende de lo que ellos hagan. Si así no fuera, la salvación dejaría de ser gratuita.
11… Gracias a su desobediencia, la salvación vino a los gentiles, para …
20Tienes razón. Recuerda que esas ramas fueron cortadas por no creer en Dios, y que tú estás allí porque crees. Por eso, no te pongas orgulloso; sé humilde,
26Y después de esto, todo Israel obtendrá la salvación. Así está escrito:«De Sion vendrá un Libertador que apartará del pueblo de Jacob la impiedad.