1¡Oh Dios, mi Dios! ¡Cómo te busco! ¡Qué sed tengo de ti en esta tierra reseca y triste en donde no hay agua! ¡Cómo anhelo encontrarte!
3porque tu amor y bondad son para mí mejor que la vida misma! ¡Cuánto te alabo!
5Tú dejas mi alma más satisfecha que un delicioso banquete; te alabarán mis labios con gran júbilo.