38 Mientras discutían quién sería designado para la delicada tarea, el faraón dijo:
—¿Quién podría hacerlo mejor que José? Obviamente él es un hombre lleno del espíritu de Dios.
39 Luego, volviéndose hacia José, el faraón le dijo:
—Puesto que Dios te ha revelado el significado del sueño, eres el hombre más sabio de Egipto.