—Yo soy su hermano José, el que ustedes vendieron como esclavo para Egipto. 5 Pero no se aflijan ni se condenen por ello, porque era plan de Dios. Dios me envió aquí antes que a ustedes para preservarnos la vida y la de nuestras familias.
4 Entonces dijo José a sus hermanos: Acercaos ahora a mí. Y ellos se acercaron. Y él dijo: Yo soy José vuestro hermano, el que vendisteis para Egipto. 5 Ahora, pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá; porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros.
4 «Por favor, acérquense», les dijo. Entonces ellos se acercaron, y él volvió a decirles: «Soy José, su hermano, a quien ustedes vendieron como esclavo en Egipto. 5 Pero no se inquieten ni se enojen con ustedes mismos por haberme vendido. Fue Dios quien me envió a este lugar antes que ustedes, a fin de preservarles la vida.
—Yo soy José, el hermano de ustedes, a quien vendieron a Egipto. 5 Pero ahora, por favor no se aflijan más ni se reprochen el haberme vendido, pues en realidad fue Dios quien me mandó delante de ustedes para salvar vidas.
—Yo soy su hermano José, el que ustedes vendieron a Egipto; 5 pero, por favor, no se aflijan ni se enojen con ustedes mismos por haberme vendido, pues Dios me mandó antes que a ustedes para salvar vidas.45.5 Dios me mandó antes que a ustedes para salvar vidas: Esta frase revela el sentido profundo de toda la historia de José. El desenlace final muestra, por una parte, que cada acontecimiento formaba parte de un plan providencial de Dios, y, por otra, que Dios puede valerse hasta de los pecados de los seres humanos para llevar a cabo sus designios de salvación (cf. v. 8).
4 Y José dijo a sus hermanos: «Acérquense ahora a mí». Y ellos se acercaron, y les dijo: «Yo soy su hermano José, a quien ustedes vendieron a Egipto. 5 Ahora pues, no se entristezcan ni les pese45:5 Lit. ni se enojen en sus ojos.el haberme vendido aquí. Pues para preservar vidas me envió Dios delante de ustedes.
4 Y José dijo a sus hermanos: Acercaos ahora a mí. Y ellos se acercaron, y él dijo: Yo soy vuestro hermano José, a quien vosotros vendisteis a Egipto. 5 Ahora pues, no os entristezcáis ni os pese45:5 Lit., ni os enojéis en vuestros ojosel haberme vendido aquí; pues para preservar vidas me envió Dios delante de vosotros.
—Yo soy José, el hermano que ustedes vendieron a los egipcios. 5-7 Pero no se preocupen, ni se reprochen nada. En los dos años anteriores no ha habido comida en toda esta región, y todavía faltan cinco años en que nadie va a sembrar ni a cosechar nada. Pero Dios me envió aquí antes que a ustedes, para que les salve la vida a ustedes y a sus hijos de una manera maravillosa.