10 Entonces él se enderezó y le preguntó:
—Mujer, ¿dónde están? ¿Nadie te ha condenado?
11 Ella dijo:
—Nadie, Señor.
—Yo tampoco te condeno. Vete y no vuelvas a pecar.
10 Entonces él se enderezó y le preguntó:
—Mujer, ¿dónde están? ¿Nadie te ha condenado?
11 Ella dijo:
—Nadie, Señor.
—Yo tampoco te condeno. Vete y no vuelvas a pecar.