15 Los principales sacerdotes y los demás jefes judíos vieron aquellos sorprendentes milagros; y cuando escucharon a los niños que gritaban en el templo: «¡Viva el Hijo de David!», se perturbaron y se llenaron de indignación. Entonces le dijeron a Jesús:
16 —¿No oyes lo que están diciendo esos niños?
—Sí —respondió Jesús—. ¿No dicen acaso las Escrituras que "aun los recién nacidos lo adoran"?