El pueblo se rebela
1 Entonces el pueblo comenzó a llorar en alta voz y se pasaron la noche llorando. 2 Elevaron sus voces como un gran coro de quejas en contra de Moisés y Aarón.
«Preferiríamos haber muerto en Egipto —se quejaban— o aun aquí en el desierto, 3 antes que entrar a ese país que tenemos ante nosotros. El Señor permitirá que nos maten allí y nuestras esposas e hijos serán esclavos. Regresemos a Egipto».
4 La idea corrió por el campamento:
«Elijamos a un caudillo y regresemos a Egipto».
5 Entonces Moisés y Aarón se postraron en tierra delante del pueblo de Israel; 6 dos de los espías, Josué hijo de Nun y Caleb, hijo de Jefone, rasgaron su ropa 7 y le dijeron al pueblo:
—Tenemos un país maravilloso por delante 8 y el Señor nos ama. Él hará que entremos sanos y salvos en la tierra y nos la entregará. Es una tierra muy fértil, una tierra de la que verdaderamente fluye leche y miel. 9 No se rebelen contra el Señor y no teman al pueblo que habita en aquella tierra. Los venceremos fácilmente. El Señor está con nosotros y se ha apartado de ellos. No teman.