4 De entre el campamento de los filisteos salió un retador llamado Goliat, de Gat, cuya altura era de 2,9 metros.
33 Pero Saúl respondió a David: No podrás tú ir contra ese filisteo para pelear contra él, porque tú eres un muchacho, y él es guerrero desde su juventud.
37 Y David añadió: Yavé, Quien me libró de las garras del león y de las garras del oso, Él también me librará de la mano de este filisteo.
Entonces Saúl dijo a David: Vé, y Yavé sea contigo.
40 y tomó su cayado en la mano. Escogió cinco piedras lisas del arroyo, las echó en el zurrón y con su honda en su mano se acercó al filisteo.
45 Entonces David respondió al filisteo: Tú vienes contra mí con espada y lanza larga y corta, pero yo voy contra ti en el Nombre de Yavé de las huestes, el ʼElohim de los escuadrones de Israel, a quien tú provocaste.
49 Al meter David su mano en el zurrón, sacó una piedra, la lanzó con la honda e hirió al filisteo en la frente. La piedra quedó clavada en la frente, y él cayó sobre su rostro en tierra.