6 Así que estamos siempre confiados. Y sabemos que mientras estemos en el cuerpo, estaremos ausentes del Señor, 7 porque vivimos por fe, no por vista. 8 Entonces estamos confiados. Consideramos bueno estar ausentes del cuerpo y en casa con el Señor.
9 Por tanto procuramos también, ausentes o presentes, ser agradables a Él.