6 Por esta razón te recuerdo que avives el fuego, el don de Dios que está en ti por medio de la imposición de mis manos. 7 Porque Dios no nos dio espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.
6 Por esta razón te recuerdo que avives el fuego, el don de Dios que está en ti por medio de la imposición de mis manos. 7 Porque Dios no nos dio espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.