El obrero aprobado
14 Recuérdales estas cosas. Encárgales solemnemente delante de Dios que no contiendan con respecto a palabras, lo cual para nada es provechoso. Sirve para destrucción de los oyentes.
14 Recuérdales estas cosas. Encárgales solemnemente delante de Dios que no contiendan con respecto a palabras, lo cual para nada es provechoso. Sirve para destrucción de los oyentes.
14 Recuérdales esto, exhortándoles delante del Señor a que no contiendan sobre palabras, lo cual para nada aprovecha, sino que es para perdición de los oyentes.
14 Recuérdales estas cosas a todos y ordénales en presencia de Dios que dejen de pelearse por palabras. Esos altercados son inútiles y pueden destruir a los que los oyen.
14 No dejes de recordarles esto. Adviérteles delante de Dios que eviten las discusiones inútiles, pues no sirven nada más que para destruir a los oyentes.
14 Recuerda a los otros y recomiéndales delante de Dios que hay que evitar las discusiones.2.14-16 1 Ti 6.3-4,20; Tit 1.13-14; 3.9. No sirven para nada. Lo que hacen es perjudicar a quienes las escuchan.
14 Recuérdales esto, encargándoles solemnemente en la presencia de Dios, que no discutan sobre palabras, lo cual para nada aprovecha y lleva a los oyentes a la ruina.
14 Recuérdales esto, encargándoles solemnemente en la presencia de Dios, que no contiendan sobre palabras, lo cual para nada aprovecha y lleva a los oyentes a la ruina.
14 Recuérdales esto, y exhórtalos ante el Señor a no discutir acerca de palabras, que para nada aprovecha y que solo lleva a la perdición de los que escuchan.
14 No dejes que nadie olvide estas cosas. Pon a Dios como testigo, y advierte a los miembros de la iglesia que no deben seguir discutiendo. Esas discusiones no ayudan a nadie, y dañan a quienes las oyen.
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