3 ¡Que nadie los engañe en ninguna manera! Pues no sucederá si la apostasía no viene primero, y se manifiesta el hombre de iniquidad, el hijo de destrucción, 4 el oponente que se levanta contra todo lo que es llamado Dios o es objeto de adoración, hasta el punto de tomar asiento en el Santuario de Dios para proclamar que él mismo es Dios.
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