El Rey asume el reino
1 Después de estas cosas, escuché una gran voz como de una gran multitud en el cielo que decían: ¡Aleluya! La salvación, la gloria y el poder son de nuestro Dios. 2 Porque sus juicios son verdaderos y justos, porque juzgó a la gran prostituta, la cual corrompía la tierra con su inmoralidad sexual y vengó la sangre de sus esclavos de mano de ella.
3 Por segunda vez dijeron: ¡Aleluya! El humo de ella sube por los siglos de los siglos.