15 Conozco tus obras, que no eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! 16 Así que, porque eres tibio, y no caliente ni frío, te vomitaré de mi boca. 17 Porque dices: ¡Soy rico! Y: ¡Fui enriquecido! Y: ¡De nada tengo necesidad! No sabes que tú eres el desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.
20 ¡Aquí estoy en pie a la puerta y golpeo con la mano! Si alguno escucha mi voz y abre la puerta, entraré a él, comeré con él y él conmigo.