1¡Ay de mí! Porque soy como el último de los frutos de verano, como el rebusco después de la cosecha, cuando ya no queda racimo que comer. Mi alma deseó el fruto maduro.
5No confíen en un vecino, ni tengan confianza en un amigo. Guarda tus labios de la que duerme en tu seno.
18¿Cuál ʼEL hay como Tú, que perdona la iniquidad y olvida el pecado del remanente de su heredad? Él no retiene su ira para siempre, porque se deleita en el amor inmutable.
15¡Que también él sea para ti restaurador de vida y sustentador de tu vejez! Porque tu nuera, quien te ama, te dio a luz, y ella es mejor para ti que siete hijos.
5a Quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
10Porque, ¿trato ahora de convencer a seres humanos, o a Dios? ¿O busco agradar a seres humanos? Si aún complazco a seres humanos, no me sometería como esclavo de Cristo.
16revelar a su Hijo en mí para que lo proclame entre los gentiles, no consulté inmediatamente a seres humanos,
1David preguntó: ¿Quedó alguien de la casa de Saúl a quien yo muestre bondad por amor a Jonatán?
4El rey le preguntó: ¿Dónde está?Y Siba dijo al rey: Mira, está en Lodebar, en casa de Maquir, hijo de Amiel.
7… ciertamente te mostraré bondad por amor a Jonatán tu abuelo. Te …
10Tú, tus hijos y tus esclavos cultivarán la tierra para él, y le llevarán el producto para que el nieto de tu ʼadón tenga alimento. Sin embargo, Mefi-boset, el nieto de tu ʼadón, comerá siempre pan en mi mesa. Y Siba tenía 15 hijos y 20 esclavos.
2Gracia y paz a ustedes de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
3Hermanos, tenemos que dar gracias a Dios siempre por ustedes como es apropiado, pues su fe crece maravillosamente y abunda el amor de cada uno de ustedes hacia los otros,
6En verdad es justo que Dios retribuya aflicción a los que los afligen,
2que a nadie difamen, que sean apacibles, tolerantes, que muestren toda mansedumbre a todos los hombres.
4Pero cuando la bondad de Dios nuestro Salvador y suamor por la humanidad se manifestaron,
8La Palabra es fiel. Con respecto a esto quiero insistirte con firmeza, para que los que creen en Dios estén preocupados por hacer buenas obras. Estas cosas son buenas y beneficiosas para los hombres.
15Te saludan todos los que están conmigo. Saluda a los que nos aman en la fe. La gracia sea con todos ustedes.
2Vé y proclama a oídos de Jerusalén: Yavé dice: Yo recuerdo con respecto a ti la devoción de tu juventud, el amor de tu desposorio, de tu andar detrás de Mí en el desierto, en tierra no sembrada.
25Guarda tus pies de andar descalzos, y tu garganta de la sed. Pero dijiste: ¡No hay remedio de ninguna clase! A extraños amé, y tras ellos seguiré.
32¿Olvida una doncella sus adornos o una novia su atavío? Pues mi pueblo me olvidó un sinnúmero de días.
33¡Qué bien dispones tu camino para buscar amor! Por tanto, aun a las mujeres perversas enseñaste tus caminos.
5y de Jesucristo, el Testigo fiel, el Primogénito de los muertos y el Soberano de los reyes de la tierra. Al que nos ama, nos libertó de nuestros pecados con su sangre
7Ciertamente viene con las nubes. Todo ojo lo verá, también los que lo traspasaron. Y todas las naciones de la tierra harán lamentación por Él. Sí. Amén.
12Di vuelta para ver la voz que hablaba conmigo. Al dar la vuelta miré siete candelabros de oro.