4¿Quién eres tú para que juzgues al esclavo de otro? Para su amo está firme o cae. Será afirmado, porque el Señor es poderoso para sostenerlo.
15Porque si tu hermano se ofende por lo que comes, ya no procedes según el amor. No destruyas con tu comida a aquél por quien Cristo murió.
16Que no hablen mal de lo bueno de ustedes.