7Todos los que las hallaban, las devoraban. Sus enemigos decían: No hacemos mal, porque pecaron contra Yavé, Morada de justicia, contra Yavé, la Esperanza de sus antepasados.
12Tu madre será grandemente avergonzada. Será humillada la que los dio a luz. ¡Ahí está, convertida en la última de las naciones, en un desierto, un sequedal y tierra árida!
26¡Arremetan contra ella desde el más remoto confín! ¡Abran los graneros de ella! ¡Hagan de ella pilas de escombros y destrúyanla totalmente! ¡Que nada quede de ella!