3Porque Yavé dice: Ustedes fueron vendidos por nada y serán rescatados sin dinero.
7¡Cuán hermosos son sobre las montañas los pies del que trae buenas noticias, del que anuncia la paz, del que llega con las buenas noticias, del que anuncia la salvación, del que dice a Sion: Tu ʼElohim reina!
10Yavé descubrió su santo brazo a la vista de todas las naciones. Todos los confines de la tierra verán la salvación de nuestro ʼElohim.
11Apártense, apártense, salgan de allí. No toquen cosa impura. Salgan de en medio de ella. Purifíquense los que llevan los utensilios de Yavé.
1¡Oh, si rasgaras los cielos y descendieras, y se estremecieran las montañas ante tu Presencia!
5Sales a encontrarte con aquel que con gozo practica la justicia, del que tiene presentes tus caminos.Ciertamente, Tú te airaste cuando pecamos. En los pecados estuvimos largo tiempo. ¿Y seremos salvados?
11La Casa de nuestro Santuario y de nuestro esplendor, en la cual te alabaron nuestros antepasados, fue consumida por el fuego. Todas nuestras cosas preciosas fueron destruidas.
4Porque fuiste fortaleza para el pobre, fortaleza para el necesitado en su aflicción, refugio de la tormenta, sombra contra el calor. Porque el aliento de los tiranos es como una tormenta contra un muro.
9Aquel día se dirá: Ciertamente Éste es nuestro ʼElohim. Lo esperamos, y nos salvó. Éste es Yavé, a Quien esperamos. Regocijémonos y alegrémonos por su salvación.
12y derribará la fortaleza de sus altos muros. Lo humillará y lo echará a tierra hasta el polvo.
5Mira, llamarás a gente que no conoces. Gente que no te conocía correrá hacia ti por causa de Yavé tu ʼElohim, es decir, del Santo de Israel, porque te glorificó.
7Deje el perverso su camino y el inicuo, sus pensamientos. Vuélvase a Yavé, Quien tendrá misericordia de él, y a nuestro ʼElohim, porque Él perdonará ampliamente.
11así será la Palabra que sale de mi boca. No volverá a Mí vacía, sino hará lo que Yo quiero y cumplirá aquello para lo cual la envié.
1Por amor a Sion no guardaré silencio. Por amor a Jerusalén no descansaré hasta que rompa la aurora de su justicia y arda la antorcha de su salvación.
9Los que lo cosechan lo comerán, y alabarán a Yavé. Los que lo recolectan lo beberán en los patios de mi Santuario.
11Ciertamente Yavé envía un pregón hasta el confín de la tierra. Digan a la hija de Sion: ¡Mira, tu Salvador viene! ¡Mira, su recompensa viene con Él y su obra lo precede!
12Entonces los llamarán Pueblo Santo, Redimidos de Yavé, y a ti te llamarán Ciudad Deseada, Ciudad no Desamparada.
8Porque Yo, Yavé, amo la justicia. Aborrezco la rapiña para el holocausto. Pero a ellos les daré fielmente su recompensa y haré con ellos un Pacto perpetuo.
9Su descendencia será conocida entre las naciones y sus retoños entre los pueblos. Todos los que los vean reconocerán que ellos son el linaje que Yavé bendijo.
10Me regocijaré en Yavé en gran manera. Mi alma se alegrará en mi ʼElohim, porque me cubrió con ropas de salvación. Me envolvió en su manto de justicia. Como a un novio me atavió con una diadema, como una novia se adorna con sus joyas.