27 El eterno ʼElohim es tu Refugio,
Y acá abajo los Brazos Eternos.
De tu presencia expulsa al enemigo,
Y decreta: ¡Destruye!
27 El eterno ʼElohim es tu Refugio,
Y acá abajo los Brazos Eternos.
De tu presencia expulsa al enemigo,
Y decreta: ¡Destruye!