El ʼElohim de Israel
1 Estos son, pues, los Mandamientos, los Estatutos y las Ordenanzas que Yavé su ʼElohim ordenó que les enseñara para que los practiquen en la tierra a la cual pasan para poseerla, 2 a fin de que temas a Yavé tu ʼElohim, tú, tu hijo y tu nieto, y guarden todos los días de tu vida todos sus Estatutos y Mandamientos que yo te ordeno para que tus días sean prolongados.
3 Oye pues, oh Israel, y cuidarás de hacerlo, como Yavé, el ʼElohim de tus antepasados, te habló para que te vaya bien y te multipliques muchísimo en la tierra que fluye leche y miel.
4 Oye, Israel: Yavé nuestro ʼElohim, Yavé es uno. 5 Amarás a Yavé tu ʼElohim con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza. 6 Estas palabras que te ordeno hoy permanecerán sobre tu corazón. 7 Las inculcarás a tus hijos y hablarás de ellas sentado en tu casa, cuando andes por el camino, al acostarte y al levantarte. 8 Las atarás como señal sobre tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos. 9 Las escribirás en las jambas de tu casa y en tus puertas.