La Vid y las ramas
1 Yo soy la Vid verdadera, y mi Padre es el Viñador. 2 Toda rama que en Mí no produce fruto, la levanta. Toda la que produce fruto, la poda para que dé más fruto. 3 Ya ustedes están limpios por medio de la Palabra que les he hablado.
4 Permanezcan en Mí, y Yo en ustedes. Como la rama no puede dar fruto por ella misma, si no permanece en la vid, así tampoco ustedes, si no permanecen en Mí. 5 Yo soy la Vid, ustedes las ramas. El que permanece en Mí, y Yo en él, éste da mucho fruto. Porque separados de Mí nada pueden hacer. 6 Si alguno no permanece en Mí, será echado fuera como rama y se secará. Las recogen, las echan al fuego y arden. 7 Si permanecen en Mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que deseen y se les hará. 8 En esto es glorificado mi Padre: en que den mucho fruto y sean mis discípulos.