23 Cuando estaba en tormentos en el infierno levantó sus ojos y vio a Abraham desde lejos y a Lázaro en el seno de él. 24 Clamó: Padre Abraham, ten misericordia de mí. Envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua y refresque mi lengua, porque estoy atormentado en esta llama.
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