13 Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve insípida, ¿con qué será salada? Ya para nada es buena, sino para que se eche fuera y la pisoteen los hombres.
14 Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad asentada sobre una montaña no se puede esconder.
13 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.Mr. 9.50;Lc. 14.34-35.
14 Vosotros sois la luz del mundo;Jn. 8.12;9.5.una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
13 »Ustedes son la sal de la tierra. Pero ¿para qué sirve la sal si ha perdido su sabor? ¿Pueden lograr que vuelva a ser salada? La descartarán y la pisotearán como algo que no tiene ningún valor.
14 »Ustedes son la luz del mundo, como una ciudad en lo alto de una colina que no puede esconderse.
13 »Ustedes son la sal de la tierra. Pero, si la sal pierde su sabor, ¿cómo lo recobrará? Ya no sirve para nada, sino para que la gente la deseche y la pisotee.
14 »Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad en lo alto de una montaña no puede esconderse.
13 »Ustedes son la sal de este mundo. Pero si la sal deja de estar salada, ¿cómo podrá recobrar su sabor? Ya no sirve para nada, así que se la tira a la calle y la gente la pisotea.5.13 Mc 9.50; Lc 14.34-35. Este dicho supone el gran aprecio que se tenía por la sal(cf. Eclo 39.26-27), pues además de servir para dar sabor (cf. Job 6.6) y conservar los alimentos(cf. Bar 6.27), se usaba en diversas ceremonias religiosas (cf. Lv 2.13; véase Nm 18.19 n.). Cuando no era pura, caso frecuente entonces, podía perder su sabor.
14 »Ustedes son la luz de este mundo.5.14 Jn 8.12; 9.5; Flp 2.15. Según Is 49.6, Israel es «luz de las naciones».Una ciudad en lo alto de un cerro no puede esconderse.
13 »Ustedes son la sal de la tierra; pero si la sal se ha vuelto insípida, ¿con qué se hará salada otra vez? Ya no sirve para nada, sino para ser echada fuera y pisoteada por los hombres.
14 »Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad situada sobre un monte no se puede ocultar;
13 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se ha vuelto insípida, ¿con qué se hará salada otra vez? Ya para nada sirve, sino para ser echada fuera y pisoteada por los hombres.
14 Vosotros sois la luz del mundo. Una ciudad situada sobre un monte no se puede ocultar;
13 »Ustedes son la sal de la tierra, pero si la sal pierde su sabor, ¿cómo volverá a ser salada? Ya no servirá para nada, sino para ser arrojada a la calle y pisoteada por la gente.Mc 9.50;Lc 14.34-35.
14 »Ustedes son la luz del mundo.Jn 8.12;9.5.Una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
13 »Ustedes son como la sal que se pone en el horno de barro para aumentar su calor. Si la sal pierde esa capacidad, ya no sirve para nada, sino para que la tiren a la calle y la gente la pisotee.5.13 En aquella época, la sal en trozos se colocaba como piso en los hornos para aumentar rápidamente su calor, y se mezclaba con estiércol para fabricar combustible. También servía como abono para las plantas.
14 »Ustedes son como una luz que ilumina a todos. Son como una ciudad construida en la parte más alta de un cerro y que todos pueden ver.