Los verdaderos hijos de Dios
1 Ahora, pues, ningún juicio hay para los que están en Cristo Jesús, 2 porque la Ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús nos8.2 Lit. te libró. libró de la ley del pecado y de la muerte.
3 Lo imposible para la Ley por cuanto era débil por causa de la carne, Dios lo resolvió al enviar a su propio Hijo en semejanza de cuerpo pecaminoso como ofrenda por el pecado. Así pronunció sentencia en el cuerpo8.3 Lit. carne... carne... carne. contra el pecado, 4 para que la exigencia de la Ley se cumpliera en nosotros, los que andamos según el espíritu, no según la naturaleza humana.8.4 Lit. carne.
5 Porque los que viven según la naturaleza humana piensan en las cosas corporales, pero los que viven según el Espíritu, en las cosas del Espíritu. 6 Pues la aspiración de la naturaleza humana es muerte, pero la aspiración del espíritu es vida y paz. 7 Los designios de la naturaleza humana son enemistad contra Dios, pues no se someten a la Ley de Dios, ni tampoco pueden. 8 Así que los que viven según la naturaleza humana no pueden agradar a Dios.
9 Pero ustedes no viven según la naturaleza humana, sino por el Espíritu, si en verdad el Espíritu de Dios mora en ustedes. Si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Él.
13 Porque si viven según la naturaleza humana, morirán. Pero si por el Espíritu hacen morir las prácticas de la naturaleza humana, vivirán.
14 Pues todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios.