Contra la acepción de personas
1 Hermanos míos, no practiquen la fe de nuestro glorioso Señor Jesucristo con acepción de personas.
2 Porque si en la congregación judía de ustedes alguien entra con anillo de oro y ropa espléndida, y también entra un pobre con ropa rota, 3 y miran con agrado al que usa la ropa espléndida, y le dicen: Siéntate aquí en un buen puesto, y dicen al pobre: Quédate tú ahí en pie, o siéntate aquí a mis pies, 4 ¿no se convierten en jueces de decisiones corruptas entre ustedes mismos?