11 Amados, si Dios nos ha amado así, nosotros también debemos amarnos unos a otros.
12 Nadie ha visto jamás a Dios.Jn 1.18. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se perfecciona en nosotros.
20 Si alguno dice: «Yo amo a Dios», pero odia a su hermano, es un mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios, a quien no ha visto?
21 Nosotros recibimos de él este mandamiento: El que ama a Dios, ame también a su hermano.