Deberes conyugales
1 Así también ustedes, las esposas, respeten a sus esposos,Ef 5.22;Col 3.18. a fin de que los que no creen a la palabra, puedan ser ganados más por la conducta de ustedes que por sus palabras,
2 cuando ellos vean su conducta casta y respetuosa.
3 Que la belleza de ustedes no dependa de lo externo, es decir, de peinados elegantes, adornos de oro o vestidos lujosos,1 Ti 2.9.
4 sino de lo interno, del corazón, de la belleza incorruptible de un espíritu cariñoso y sereno, pues este tipo de belleza es muy valorada por Dios.
5 Porque así era la belleza de aquellas santas mujeres que en los tiempos antiguos esperaban en Dios y mostraban respeto por sus esposos.
6 Por ejemplo, Sara obedecía a Abrahán y lo llamaba señor.Gn 18.12. Y ustedes son sus hijas, si hacen el bien y viven libres de temor.