Cuidando del rebaño de Dios
1 Yo, que he sido testigo de los sufrimientos de Cristo y que he participado de la gloria que será revelada, como anciano que soy les ruego a los ancianos que están entre ustedes:
2 Pastoreen el rebaño de Dios,Jn 21.15-17. que está bajo su cuidado. Pero háganlo de manera voluntaria y con el deseo de servir, y no por obligación ni por el simple deseo de ganancia.
3 No lo traten como si ustedes fueran sus amos. Al contrario, sírvanle de ejemplo.