3 Pero antes deben saber que en los días finales vendrá gente insolente, que andará según sus propios malos deseosJud 18.
4 y que dirá: «¿Qué pasó con la promesa de su venida? Desde el día en que nuestros padres murieron, todas las cosas siguen tal y como eran desde el principio de la creación.»
5 Pero con toda intención se olvidan de que, desde la antigüedad, fueron creados los cielos por la palabra de Dios, lo mismo que la tierra, la cual proviene del agua y permanece por medio del agua.Gn 1.6-8.
6 Por eso el mundo de entonces fue destruido por una inundación.Gn 7.11.
7 Pero esa misma palabra ha reservado los cielos y la tierra que ahora existen; los ha guardado para el fuego en el día del juicio y de la destrucción de los hombres perversos.