28 Yo les ruego que piensen en ustedes mismos, y que cuiden el rebaño sobre el cual el Espíritu Santo los ha puesto como obispos, para que cuiden de la iglesia del Señor, que él ganó por su propia sangre.
28 Yo les ruego que piensen en ustedes mismos, y que cuiden el rebaño sobre el cual el Espíritu Santo los ha puesto como obispos, para que cuiden de la iglesia del Señor, que él ganó por su propia sangre.