36 Dicho esto, Pablo se puso de rodillas y oró con ellos.
37 Todos comenzaron a llorar y, echándose al cuello de Pablo, lo besaron,
38 pues les dolió mucho el que dijera que no lo volverían a ver. Después de eso, lo acompañaron hasta el barco.
36 Dicho esto, Pablo se puso de rodillas y oró con ellos.
37 Todos comenzaron a llorar y, echándose al cuello de Pablo, lo besaron,
38 pues les dolió mucho el que dijera que no lo volverían a ver. Después de eso, lo acompañaron hasta el barco.