6Ponme como un sello sobre tu corazón;ponme como una marca sobre tu brazo.Inquebrantable como la muerte es el amor;inflexibles como el sepulcro son los celos.¡Candentes brasas son, candente fuego!
7Las muchas aguas no pueden apagar el amor,ni pueden tampoco sofocarlo los ríos.Si por el amor diera el hombretodos los bienes de su casa,ciertamente sería despreciado.
14¡Date prisa, amado mío!¡Corre como una gacela, como un cervatoque va por los montes aromáticos!
1Ustedes persigan el amor, y busquen alcanzar los dones espirituales, sobre todo el de profecía,
16Porque si tú alabas a Dios solo con el espíritu, ¿qué hará el que solamente está escuchando? ¿Cómo dirá «Amén» a tu acción de gracias, si no sabe lo que has dicho?
33pues Dios no es Dios de confusión, sino de paz.Como en todas las iglesias de los santos,
2Que Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo les concedan gracia y paz.
3Hermanos, siempre debemos dar gracias a Dios por ustedes. Así debe ser, ya que la fe de ustedes va creciendo, y todos y cada uno de ustedes abunda en amor para con los demás.
10el día que venga para ser glorificado en sus santos y admirado por todos los que creyeron. Y ustedes han creído a nuestro testimonio.
7¡Haré memoria de la gran misericordia del Señor! ¡Evocaré sus alabanzas por todo lo que él ha hecho por nosotros! ¡Por su gran bondad hacia la casa de Israel! ¡Por haber tenido compasión de nosotros, conforme a su gran misericordia!
9Si ellos se angustiaban, también él se angustiaba; su ángel mismo acudió a salvarlos. Por su amor y su bondad les dio libertad; los puso en pie y los llevó en sus brazos, como lo hizo siempre en el pasado.
15Tú, que estás en el cielo, en tu santa y gloriosa morada, ¡míranos desde allí!, ¡fíjate en nosotros! ¿Dónde están tu amor y tu poder? ¿Dónde está tu entrañable compasión, y tu piedad para con nosotros? ¿Acaso se han agotado?
17¿Por qué, Señor, nos has apartado de tus caminos? ¿Por qué has endurecido nuestro corazón para que no te honremos? Por amor a tus siervos, y por las tribus de tu heredad, ¡vuélvete a nosotros!
4Yo los atraje a mí con cuerdas humanas, ¡con cuerdas de amor! Estaban sometidos al yugo de la esclavitud, pero yo les quité ese yugo y les di de comer.
8»¿Cómo podría yo abandonarte, Efraín? ¿Podría yo entregarte, Israel? ¿Podría yo hacerte lo mismo que hice con Adma y con Zeboyin?Dt 29.23. Dentro de mí, el corazón se me agita, toda mi compasión se inflama.
11Saldrán de Egipto temblorosos como aves. Saldrán de Asiria temblorosos como palomas. Yo haré que vuelvan a habitar sus casas.—Palabra del Señor.
27»A ustedes, los que me escuchan, les digo: Amen a sus enemigos, hagan bien a quienes los odian,
32Porque si ustedes aman solo a quienes los aman, ¿qué mérito tienen? ¡Hasta los pecadores aman a quienes los aman!
35Ustedes deben amar a sus enemigos, hacer el bien y dar prestado, sin esperar nada a cambio. Grande será entonces el premio que recibirán, y serán hijos del Altísimo. Porque él es benigno con los ingratos y con los malvados.
8Bien harán ustedes en cumplir la ley suprema de la Escritura: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo»;Lv 19.18.
20¡No seas tonto! ¿Quieres pruebas de que la fe sin obras es muerta?
23Y se cumplió la Escritura que dice: «Abrahán creyó a Dios, y eso le fue contado por justicia»,Gn 15.6. por lo que fue llamado «amigo de Dios».2 Cr 20.7;Is 41.8.
3En la mano del Señor serás una hermosa corona; en la mano de tu Dios serás una regia diadema.
4Nunca más volverán a llamarte «Desamparada», ni a tu tierra le dirán «Abandonada». Más bien, serás llamada «Alegría mía»,62.4 Es decir, En ella me alegro. y tu tierra será llamada «Esposa mía»,62.4 Es decir, Casada. porque el amor del Señor estará en ti, y tu tierra volverá a tener esposo.
10¡Pasen por las puertas de la ciudad!, ¡pasen por ellas! ¡Ábranle paso al pueblo! ¡Allanen el camino y quítenle las piedras! ¡Levanten la bandera sobre los pueblos!