5Yo voy a rodearte de espanto por todos lados, y toda tu gente será puesta en fuga, sin que nadie se ocupe de reagruparlos.—Palabra del Señor de los ejércitos.
6»Después de eso, haré volver a los amonitas de su cautividad.»—Palabra del Señor.
31¡Vamos, ataquen a esa nación pacífica, que vive confiada y solitaria! ¡Ni siquiera tiene puertas ni cerrojos!—Palabra del Señor.