2Somos como las flores: al cortarlas se marchitan;somos como sombras: efímeras y pasajeras.
9pero al sentir el agua, cobra vida,y crece y echa nuevo follaje.
11¡Se evapora, como el agua del mar!¡Desaparece, como el agua de un río seco!
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2Somos como las flores: al cortarlas se marchitan;somos como sombras: efímeras y pasajeras.
9pero al sentir el agua, cobra vida,y crece y echa nuevo follaje.
11¡Se evapora, como el agua del mar!¡Desaparece, como el agua de un río seco!
4»No tengas miedo, que no serás confundida; no te avergüences, que no serás humillada. Al contrario, te olvidarás de la vergüenza de tu juventud, y no volverás a acordarte de la humillación de tu viudez.
8Estaba yo un poco enojado cuando por algún tiempo no quise ni verte; pero volveré a tenerte compasión y misericordia eterna. Lo digo yo, que soy tu Señor y Redentor.
14Tu adorno será la justicia. Y no tendrás nada que temer porque la opresión se alejará de ti, y nunca más se te volverá a acercar.
4¿Quién eres tú, para juzgar al criado ajeno? Si este se mantiene firme o cae, es un asunto de su propio amo. Pero se mantendrá firme, porque el Señor es poderoso para mantenerlo así.
8pues si vivimos, para el Señor vivimos, y si morimos, para el Señor morimos. Así que, ya sea que vivamos, o que muramos, somos del Señor.
15Pero si tu hermano se siente ofendido por causa de lo que comes, entonces tu conducta ya no refleja el amor. No hagas que por causa de tu comida se pierda aquel por quien Cristo murió.
8¡Paguen al Señor la honra que merece su nombre!¡Traigan sus ofrendas, y vengan a sus atrios!
9¡Adoren al Señor en la hermosura de la santidad!Sal 29.1-2.¡Tiemblen ante él todos en la tierra!
12¡Que se alegre el campo y todo lo que hay en él!¡Que todos los árboles del bosque se llenen de gozo
6Ama a la sabiduría. Nunca la dejes,y ella te cuidará y te protegerá.
20Hijo mío, presta atención a mis palabras;inclina tu oído para escuchar mis razones.
23Cuida tu corazón más que otra cosa,porque él es la fuente de la vida.
3Tus labios son un hilo carmesí,y tus palabras son encantadoras.Tus mejillas son dos gajos de granadaque se asoman tras el velo.
10Hermana y esposa mía,¡cuán deliciosas son tus caricias!¡Son más deliciosas que el vino!¡Es más dulce el olor de tus perfumesque el de todas las especias aromáticas!
12Eres un jardín cercado,hermana y esposa mía;eres cerrada fuente, ¡sellado manantial!
3ya que así se nos encontrará vestidos y no desnudos.
7(porque vivimos por la fe, no por la vista).
14El amor de Cristo nos lleva a actuar así, al pensar que si uno murió por todos, entonces todos murieron;
5»Aunque Dios es grande y poderoso,no desprecia a los de corazón sincero;
16lo libra de vivir siempre angustiadoy lo lleva a lugares espaciosos,donde le prepara un abundante banquete.
24»No te olvides de alabar su creación,la cual admira la humanidad entera.
4Por amor a Jacob, por amor a Israel, mi siervo escogido, te he llamado por tu nombre, el nombre que te di, aunque tú no me conocías.
11»Así dice el Señor, el Santo de Israel, el que lo formó: "Pregúntenme por lo que está por venir. Pregúntenme acerca de mis hijos y de la obra de mis manos.
12Yo hice la tierra; hice también al hombre y lo puse sobre ella. Yo extendí los cielos con mis manos, y di órdenes a todas sus estrellas.
18El Señor, creador de los cielos; el Dios que formó la tierra; el que la hizo y le dio forma; el que no la creó sin un propósito, sino que la creó para que fuera habitada, dice así:«Yo soy el Señor, y no hay otro.
35¿Qué podrá separarnos del amor de Cristo? ¿Sufrimiento, angustia, persecución, hambre, desnudez, peligro, espada?
37Sin embargo, en todo esto somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
39ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor que Dios nos ha mostrado en Cristo Jesús nuestro Señor.
9El que perdona el pecado, busca afecto;el que lo divulga, aleja al amigo.
17El amigo ama en todo momento;en tiempos de angustia es como un hermano.
22Un corazón alegre es la mejor medicina;un ánimo triste deprime a todo el cuerpo.
2¡Mi alma anhela ardientementeestar, Señor, en tu templo!¡A ti, Dios de la vida, elevan su cantomi corazón y todo mi ser!
5¡Cuán felices son los que hallan fuerzas en ti,los que ponen su corazón en tus caminos!
9¡Míranos, Dios y escudo nuestro,y posa la mirada en el rostro de tu ungido!
21Mi mano estará siempre con él;mi brazo siempre lo fortalecerá.
37firme para siempre, como la luna;¡como un testigo fiel en el cielo!»
52¡Bendito sea el Señor para siempre!¡Amén, y Amén!
7Los ricos son los amos de los pobres;los deudores son esclavos de los prestamistas.
11El rey ama y brinda su amistadal hombre de corazón puro y labios amables.
18Es una delicia, si la guardas dentro de tiy si la afirmas sobre tus labios.
2¡Ponme a prueba, Señor! ¡Pruébame!¡Examina mis anhelos y mis pensamientos!
7y estallar en cantos de alabanzapara contar todas tus maravillas.
8Señor, yo amo la casa en que resides,la mansión donde se posa tu gloria.
1Palabras proféticas de Agur, hijo de Jaqué, dirigidas a Itiel, a Itiel y a Ucal.
18Hay tres cosas que me son incomprensibles,y aun la cuarta no la alcanzo a comprender:
23la solterona que llega a casarse,y la criada que suplanta a su ama.
2Sálvame la vida, pues te soy fiel.Dios mío, salva a tu siervo, que en ti confía.
11Enséñame, Señor, tu camino,para que camine yo en tu verdad.Dale firmeza a mi corazón,para que siempre tema tu nombre.
16¡Dígnate mirarme, y ten misericordia de mí!¡Lléname de tu poder, pues soy tu siervo!¡Protégeme, pues soy el hijo de tu sierva!
14Así de dulce te será la sabiduría.Si la encuentras tendrás tu recompensa,y al final tu esperanza no se verá frustrada.
21Hijo mío, teme al Señor y al rey.No te juntes con gente rebelde,
26Dar una buena respuestaes como dar un beso en los labios.
1¡Cuán bueno es alabarte, Señor!Bueno es, Altísimo, cantar salmos a tu nombre,
3con instrumentos de cuerda,y sus suaves tonos.
12Los justos florecerán como las palmeras;crecerán como los cedros del Líbano.
1El que ama la corrección ama la sabiduría;el que odia la corrección es ignorante.
20En la mente malvada habita el engaño;entre los que promueven la paz hay alegría.
25La amargura entristece el corazón del hombre,pero una buena noticia lo alegra.