11 Entonces yo, el Señor, te guiaré siempre, y en tiempos de sequía calmaré tu sed; daré nuevas fuerzas a tus huesos, y serás como un huerto bien regado, como un manantial cuyas aguas nunca faltarán.
11 Entonces yo, el Señor, te guiaré siempre, y en tiempos de sequía calmaré tu sed; daré nuevas fuerzas a tus huesos, y serás como un huerto bien regado, como un manantial cuyas aguas nunca faltarán.