Jesús, la vid verdadera
1 »Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.
2 Toda rama que en mí no lleva fruto, la quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.
3 Ustedes ya están limpios, por la palabra que les he hablado.
4 Permanezcan en mí, y yo en ustedes. Así como la rama no puede llevar fruto por sí misma, si no permanece en la vid, así tampoco ustedes, si no permanecen en mí.
5 Yo soy la vid y ustedes las ramas; el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí ustedes nada pueden hacer.