4 Permanezcan en mí, y yo en ustedes. Así como la rama no puede llevar fruto por sí misma, si no permanece en la vid, así tampoco ustedes, si no permanecen en mí.
4 Permanezcan en mí, y yo en ustedes. Así como la rama no puede llevar fruto por sí misma, si no permanece en la vid, así tampoco ustedes, si no permanecen en mí.