4 Respondiendo Satanás, dijo a Jehová: Piel por piel, todo lo que el hombre tiene dará por su vida. 5 Pero extiende ahora tu mano, y toca su hueso y su carne, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia. 6 Y Jehová dijo a Satanás: He aquí, él está en tu mano; mas guarda su vida.
7 Entonces salió Satanás de la presencia de Jehová, e hirió a Job con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza.
—¡Piel por piel! Cualquier hombre renunciaría a todo lo que tiene para salvar su vida. 5 Así que extiende tu mano y quítale la salud, ¡ten por seguro que te maldecirá en tu propia cara!
6 —Muy bien, haz con él lo que quieras —dijo el Señora Satanás—, pero no le quites la vida.
7 Entonces Satanás salió de la presencia del Señore hirió a Job con terribles llagas en la piel, desde la cabeza hasta los pies.
4 —¡Una cosa por la otra! —respondió Satanás—. Con tal de salvar la vida, el hombre da todo lo que tiene. 5 Pero extiende la mano y hiérelo, ¡a ver si no te maldice en tu propia cara!
6 —Muy bien —dijo el Señora Satanás—, Job está en tus manos. Eso sí, respeta su vida.
7 Dicho esto, Satanás se retiró de la presencia del Señorpara afligir a Job con dolorosas úlceras desde la planta del pie hasta la coronilla.
—Mientras no lo tocan a uno en su propio pellejo, todo va bien. El hombre está dispuesto a sacrificarlo todo por salvar su vida. 5 Pero tócalo en su propia persona y verás cómo te maldice2.5 Maldice: Véase Job 1.5 nota.en tu propia cara.2.4-5 El acusador sigue sospechando que la piedad de Job no es desinteresada. Por eso vuelve a la carga y lanza a Dios un nuevo desafío (cf. Job 1.9-11).
6 El Señor respondió al acusador:
—Está bien, haz con él lo que quieras, con tal de que respetes su vida.
7 El acusador se alejó de la presencia del Señor,2.7 Se alejó de la presencia del Señor: Ésta es la última escena en la corte celestial. Todo lo que sucederá después, incluida la revelación final de Dios (caps. 38—41), va a transcurrir en la tierra.y envió sobre Job una terrible enfermedad de la piel que lo cubrió de pies a cabeza.2.7 Las afecciones en la piel, especialmente las más repulsivas, obligaban al enfermo a mantenerse aislado de las demás personas (cf. Lv 13).
4 Satanás respondió al Señor: «¡Piel por piel! Sí, todo lo que el hombre tiene dará por su vida. 5 Sin embargo, extiende ahora Tu mano y toca su hueso y su carne, verás si no te maldice en Tu misma cara». 6 Y el Señor dijo a Satanás: «Él está en tu mano; pero respeta su vida».
7 Entonces Satanás salió de la presencia del Señor, e hirió a Job con llagas malignas2:7 O tumores ulcerados.desde la planta del pie hasta la coronilla.
4 Respondió Satanás al Señor, y dijo: ¡Piel por piel! Sí, todo lo que el hombre tiene dará por su vida. 5 Sin embargo, extiende ahora tu mano y toca su hueso y su carne, verás si no te maldice en tu misma cara. 6 Y el Señor dijo a Satanás: He aquí, él está en tu mano; pero guarda su vida.
7 Satanás salió de la presencia del Señor, e hirió a Job con llagas malignas2:7 O, tumores ulceradosdesde la planta del pie hasta la coronilla.
—¡Mientras a uno no lo hieren donde más le duele, todo va bien! Pero si de salvar la vida se trata, el hombre es capaz de todo. 5 Te aseguro que si lo maltratas, ¡te maldecirá en tu propia cara!
Dios le dijo:
6 —Muy bien, te dejaré que lo maltrates, pero no le quites la vida.
7 En cuanto el acusador se marchó, llenó a Job con llagas en todo el cuerpo.