46 Entonces María dijo:1 S 2.1-10.
«Mi alma glorifica al Señor,
47 y mi espíritu se goza en Dios mi Salvador.
48 Pues se ha dignado mirar a su humilde sierva,
y desde ahora me llamarán dichosa
por todas las generaciones.
49 Grandes cosas ha hecho en mí el Poderoso;
¡Santo es su nombre!