12 Al día siguiente, cuando salieron de Betania, Jesús tuvo hambre.
13 Al ver de lejos una higuera con hojas, fue a ver si hallaba en ella algún higo; pero al llegar no encontró en ella más que hojas, pues no era el tiempo de los higos.
14 Entonces Jesús le dijo a la higuera: «¡Que nadie vuelva a comer fruto de ti!» Y sus discípulos lo oyeron.
Purificación del templo
(Mt 21.12-17; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
20 A la mañana siguiente, cuando pasaron cerca de la higuera, vieron que esta se había secado de raíz.
21 Pedro se acordó y le dijo: «¡Mira, Maestro! ¡La higuera que maldijiste se ha secado!»