Pular para o conteúdo
Publicidade

Neemias 1

4 »Cuando escuché esto, me senté a llorar y durante varios días me puse en duelo; y ayuné y oré al Dios de los cielos.

5 Le dije:

"Señor, Dios de los cielos, eres fuerte, grande y temible. Cumples tu pacto y eres misericordioso con los que te aman y guardan tus mandamientos. Yo te ruego

6 que prestes atención a las súplicas que de día y de noche te hace este humilde siervo tuyo en favor de Israel. Reconozco que tu pueblo Israel ha pecado contra ti, lo mismo que mis antepasados y yo.

7 Nuestra corrupción ha llegado a los extremos, pues no hemos cumplido con los mandamientos, leyes y estatutos que le diste a tu siervo Moisés.

8 "Recuerda que ya le habías advertido a Moisés, que si nosotros llegáramos a pecar, nos dispersarías entre las naciones,Lv 26.33.

9 pero que si nos arrepentíamos y te buscábamos y cumplíamos tus mandamientos, y los poníamos por obra, nos harías volver y nos llevarías a la tierra que elegiste como residencia de tu nombre, aun cuando nos hubieras dispersado hasta los confines de los cielos.Dt 30.1-5.

10 "Señor, somos tu pueblo; somos tus siervos. ¡, con tu gran poder y tu brazo poderoso, nos liberaste de la esclavitud!

11 Yo te ruego, Señor, que prestes atención a las súplicas de este humilde siervo tuyo, y a las de todos tus siervos, que honran tu nombre. Concédele a este siervo tuyo tener éxito ante el rey, para que me conceda lo que le solicite."

»En esos días yo era el copero del rey.

Veja também