5Y se turbarán y avergonzarán de Etiopía su esperanza, y de Egipto su gloria.
6… Mirad qué tal fué nuestra esperanza, donde nos acogimos por …
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5Y se turbarán y avergonzarán de Etiopía su esperanza, y de Egipto su gloria.
6… Mirad qué tal fué nuestra esperanza, donde nos acogimos por …
7Y he aquí, vengo presto. Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro.
17Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga: y el que quiere, tome del agua de la vida de balde.
21La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén.
7Porque tenemos gran gozo y consolación de tu caridad, de que por ti, oh hermano, han sido recreadas las entrañas de los santos.
23Te saludan Epafras, mi compañero en la prisión por Cristo Jesús,
25La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu. Amén.
3Porque el que estima de sí que es algo, no siendo nada, á sí mismo se engaña.
10Así que, entre tanto que tenemos tiempo, hagamos bien á todos, y mayormente á los domésticos de la fe.
18Hermanos, la gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu. Amén.
1AMONESTO pues, ante todas cosas, que se hagan rogativas, oraciones, peticiones, hacimientos de gracias, por todos los hombres;
13Porque Adam fué formado el primero, después Eva;
15Empero se salvará engendrando hijos, si permaneciere en la fe y caridad y santidad, con modestia.
5Las aguas me rodearon hasta el alma, Rodeóme el abismo; La ova se enredó á mi cabeza.
8Los que guardan las vanidades ilusorias, Su misericordia abandonan.
9Yo empero con voz de alabanza te sacrificaré; Pagaré lo que prometí. La salvación pertenece á Jehová.
1AY de los que descienden á Egipto por ayuda, y confían en caballos; y su esperanza ponen en carros, porque son muchos, y en caballeros, porque son valientes; y no miraron al Santo de Israel, ni buscaron á Jehová!
24Cantad entre las gentes su gloria, Y en todos los pueblos sus maravillas.
27Poderío y hermosura delante de él; Fortaleza y alegría en su morada.
28Atribuid á Jehová, oh familias de los pueblos, Atribuid á Jehová gloria y potencia.
9Y los que iban delante, y los que iban detrás, daban voces diciendo: Hosanna! Bendito el que viene en el nombre del Señor.
10Bendito el reino de nuestro padre David que viene: Hosanna en las alturas!
22Y respondiendo Jesús, les dice: Tened fe en Dios.
5Y viendo ella que había esperado mucho tiempo, y que se perdía su esperanza, tomó otro de sus cachorros, y púsolo por leoncillo.
50Y su misericordia de generación á generación A los que le temen.
51Hizo valentía con su brazo: Esparció los soberbios del pensamiento de su corazón.
78Por las entrañas de misericordia de nuestro Dios, Con que nos visitó de lo alto el Oriente,
16Y el mismo Señor nuestro Jesucristo, y Dios y Padre nuestro, el cual nos amó, y nos dió consolación eterna, y buena esperanza por gracia,
17Esperanza también hay para tu fin, dice Jehová, y los hijos volverán á su término.
42Libna, y Ether, y Asán,
50Y Anab, y Estemo, y Anim,
52Arab, y Dumah, y Esán,
6Mas él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste á los soberbios, y da gracia á los humildes.
8Allegaos á Dios, y él se allegará á vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros de doblado ánimo, purificad los corazones.
16Mas ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala.
10Para degollar víctimas está afilada, acicalada está para que relumbre. ¿Hemos de alegrarnos? A la vara de mi hijo viene menospreciando todo árbol.
15Para que el corazón desmaye, y los estragos se multipliquen: en todas las puertas de ellos he puesto espanto de espada. Ah! dispuesta está para que relumbre, y aderezada para degollar.
30¿Tornaréla á su vaina? En el lugar donde te criaste, en la tierra donde has vivido, te tengo de juzgar.
17Y al Heveo, y al Araceo, y al Sineo,
24Y Arphaxad engendró á Sala, y Sala engendró á Heber.
26Y Joctán engendró á Almodad, y á Sheleph, y Hazarmaveth, y á Jera,
116Susténtame conforme á tu palabra, y viviré: Y no me avergüences de mi esperanza.
12Que en aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la república de Israel, y extranjeros á los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo.
4Hermosa eres tú, oh amiga mía, como Tirsa; De desear, como Jerusalem; Imponente como ejércitos en orden.
10¿Quién es ésta que se muestra como el alba, Hermosa como la luna, Esclarecida como el sol, Imponente como ejércitos en orden?
12No lo supe: hame mi alma hecho Como los carros de Amminadab.