5Estos yendo delante, nos esperaron en Troas.
21Testificando á los Judíos y á los Gentiles arrepentimiento para con Dios, y la fe en nuestro Señor Jesucristo.
33La plata, ó el oro, ó el vestido de nadie he codiciado.
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5Estos yendo delante, nos esperaron en Troas.
21Testificando á los Judíos y á los Gentiles arrepentimiento para con Dios, y la fe en nuestro Señor Jesucristo.
33La plata, ó el oro, ó el vestido de nadie he codiciado.
7Y Abraham se levantó, é inclinóse al pueblo de aquella tierra, á los hijos de Heth;
12Y Abraham se inclinó delante del pueblo de la tierra.
14Y respondió Ephrón á Abraham, diciéndole:
1PERMANEZCA el amor fraternal.
18Orad por nosotros: porque confiamos que tenemos buena conciencia, deseando conversar bien en todo.
25La gracia sea con todos vosotros. Amén.
9He aquí que la esperanza acerca de él será burlada; Porque aun á su sola vista se desmayarán.
14¿Quién abrirá las puertas de su rostro? Los órdenes de sus dientes espantan.
22En su cerviz mora la fortaleza, Y espárcese el desaliento delante de él.
6Empero grande granjería es la piedad con contentamiento.
12Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, á la cual asimismo eres llamado, habiendo hecho buena profesión delante de muchos testigos.
17A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en la incertidumbre de las riquezas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia de que gocemos:
19Atesorando para sí buen fundamento para lo por venir, que echen mano á la vida eterna.
8Y finalmente, sed todos de un mismo corazón, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables;
14Mas también si alguna cosa padecéis por hacer bien, sois bienaventurados. Por tanto, no temáis por el temor de ellos, ni seáis turbados;
15Sino santificad al Señor Dios en vuestros corazones, y estad siempre aparejados para responder con masedumbre y reverencia á cada uno que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros:
3Porque ¿qué dice la Escritura? Y creyó Abraham á Dios, y le fué atribuído á justicia.
5Mas al que no obra, pero cree en aquél que justifica al impío, la fe le es contada por justicia.
18El creyó en esperanza contra esperanza, para venir á ser padre de muchas gentes, conforme á lo que le había sido dicho: Así será tu simiente.
12¿Has visto hombre sabio en su opinión? Más esperanza hay del necio que de él.
22Las palabras del chismoso parecen blandas; Mas ellas entran hasta lo secreto del vientre.
24Otro parece en los labios al que aborrece; Mas en su interior pone engaño.
3Y díjome: Hijo del hombre, ¿vivirán estos huesos? Y dije: Señor Jehová, tú lo sabes.
9Y díjome: Profetiza al espíritu, profetiza, hijo del hombre, y di al espíritu: Así ha dicho el Señor Jehová: Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán.
11Díjome luego: Hijo del hombre, todos estos huesos son la casa de Israel. He aquí, ellos dicen: Nuestros huesos se secaron, y pereció nuestra esperanza, y somos del todo talados.
5Cercana está mi justicia, salido ha mi salud, y mis brazos juzgarán á los pueblos: á mí esperarán las islas, y en mi brazo pondrán su esperanza.
7Oidme, los que conocéis justicia, pueblo en cuyo corazón está mi ley. No temáis afrenta de hombre, ni desmayéis por sus denuestos.
21Oye pues ahora esto, miserable, ebria, y no de vino:
8Mas nosotros, que somos del día, estemos sobrios, vestidos de cota de fe y de caridad, y la esperanza de salud por yelmo.
19No apaguéis el Espíritu.
25Hermanos, orad por nosotros.
14Que es las arras de nuestra herencia, para la redención de la posesión adquirida para alabanza de su gloria.
18Alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál sea la esperanza de su vocación, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,
19Y cuál aquella supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, por la operación de la potencia de su fortaleza,
3Palabras de iniquidades me sobrepujaron: Mas nuestras rebeliones tú las perdonarás.
5Con tremendas cosas, en justicia, nos responderás tú, Oh Dios de nuestra salud, Esperanza de todos los términos de la tierra, Y de los más remotos confines de la mar.
12Destilan sobre las estancias del desierto; Y los collados se ciñen de alegría.
9El cual hace cosas grandes é inescrutables, Y maravillas que no tienen cuento:
11Que pone los humildes en altura, Y los enlutados son levantados á salud:
16Pues es esperanza al menesteroso, Y la iniquidad cerrará su boca.
3Siempre y en todo lugar lo recibimos con todo hacimiento de gracias, oh excelentísimo Félix.
4Empero por no molestarte más largamente, ruégote que nos oigas brevemente conforme á tu equidad.
15Teniendo esperanza en Dios que ha de haber resurrección de los muertos, así de justos como de injustos, la cual también ellos esperan.
6Muchos rogarán al príncipe: Mas cada uno es amigo del hombre que da.
18Castiga á tu hijo en tanto que hay esperanza; Mas no se excite tu alma para destruirlo.
22Contentamiento es á los hombres hacer misericordia: Pero mejor es el pobre que el mentiroso.
2Pártense para descender á Egipto, y no han preguntado mi boca; para fortificarse con la fuerza de Faraón, y poner su esperanza en la sombra de Egipto.
4Cuando estarán sus príncipes en Zoán, y sus embajadores habrán llegado á Hanes,
15Porque así dijo el Señor Jehová, el Santo de Israel: En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza. Y no quisisteis,
17Un millar huirá á la amenaza de uno; á la amenaza de cinco huiréis vosotros todos; hasta que quedéis como mástil en la cumbre de un monte, y como bandera sobre cabezo.
6Mas Cristo como hijo, sobre su casa; la cual casa somos nosotros, si hasta el cabo retuviéremos firme la confianza y la gloria de la esperanza.
8No endurezcáis vuestros corazones Como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto,
14Porque participantes de Cristo somos hechos, con tal que conservemos firme hasta el fin el principio de nuestra confianza;
12Saludad á Trifena y á Trifosa, las cuales trabajan en el Señor. Saludad á Pérsida amada, la cual ha trabajado mucho en el Señor.
24La gracia del Señor nuestro Jesucristo sea con todos vosotros. Amén.
27Al sólo Dios sabio, sea gloria por Jesucristo para siempre. Amén. enviada por medio de Febe, diaconisa de la iglesia de Cencreas.
2Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo: Cuándo vendré, y pareceré delante de Dios!
5¿Por qué te abates, oh alma mía, Y te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar Por las saludes de su presencia.
11¿Por qué te abates, oh alma mía, Y por qué te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar; Es él salvamento delante de mí, y el Dios mío.