3Diga ahora la casa de Aarón: Que para siempre es su misericordia.
8Mejor es esperar en Jehová Que esperar en hombre.
9Mejor es esperar en Jehová Que esperar en príncipes.
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3Diga ahora la casa de Aarón: Que para siempre es su misericordia.
8Mejor es esperar en Jehová Que esperar en hombre.
9Mejor es esperar en Jehová Que esperar en príncipes.
8Porque ¿cuál es la esperanza del hipócrita, por mucho que hubiere robado, Cuando Dios arrebatare su alma?
9¿Oirá Dios su clamor Cuando la tribulación sobre él viniere?
10¿Deleitaráse en el Omnipotente? ¿Invocará á Dios en todo tiempo?
3Misericordia y verdad no te desamparen; Atalas á tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón:
16Largura de días está en su mano derecha; En su izquierda riquezas y honra.
18Ella es árbol de vida á los que de ella asen: Y bienaventurados son los que la mantienen.
1JUZGAME, oh Dios, y aboga mi causa: Líbrame de gente impía, del hombre de engaño é iniquidad.
4Y entraré al altar de Dios, Al Dios alegría de mi gozo; Y alabaréte con arpa, oh Dios, Dios mío.
5¿Por qué te abates, oh alma mía, Y por qué te conturbes en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar; Es él salvamento delante de mí, y el Dios mío.
20Engaño hay en el corazón de los que piensan mal: Mas alegría en el de los que piensan bien.
22Los labios mentirosos son abominación á Jehová: Mas los obradores de verdad su contentamiento.
25El cuidado congojoso en el corazón del hombre, lo abate; Mas la buena palabra lo alegra.
2Delante de él derramaré mi querella; Delante de él denunciaré mi angustia.
3Cuando mi espíritu se angustiaba dentro de mí, tú conociste mi senda. En el camino en que andaba, me escondieron lazo.
5Clamé á ti, oh Jehová, Dije: Tú eres mi esperanza, Y mi porción en la tierra de los vivientes.
10Arruinóme por todos lados, y perezco; Y ha hecho pasar mi esperanza como árbol arrancado.
17Mi aliento vino á ser extraño á mi mujer, Aunque por los hijos de mis entrañas le rogaba.
23Quién diese ahora que mis palabras fuesen escritas! Quién diese que se escribieran en un libro!
11El infierno y la perdición están delante de Jehová: Cuánto más los corazones de los hombres!
13El corazón alegre hermosea el rostro: Mas por el dolor de corazón el espíritu se abate.
23Alégrase el hombre con la respuesta de su boca: Y la palabra á su tiempo, cuán buena es!
2Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres, Por ver si había algún entendido, Que buscara á Dios.
6El consejo del pobre habéis escarnecido, Por cuanto Jehová es su esperanza.
7Quién diese de Sión la salud de Israel! En tornando Jehová la cautividad de su pueblo, Se gozará Jacob, y alegraráse Israel.
1HIJO mío, si salieres fiador por tu amigo, Si tocaste tu mano por el extraño,
14Perversidades hay en su corazón, anda pensando mal en todo tiempo; Enciende rencillas.
17Los ojos altivos, la lengua mentirosa, Las manos derramadoras de sangre inocente,
7Muestra tus estupendas misericordias, tú que salvas á los que en ti confían. De los que se levantan contra tu diestra.
8Guárdame como lo negro de la niñeta del ojo, Escóndeme con la sombra de tus alas,
13Levántate, oh Jehová; Prevén su encuentro, póstrale: Libra mi alma del malo con tu espada;
2Celebrad á Jehová con arpa: Cantadle con salterio y decacordio.
20Nuestra alma esperó á Jehová; Nuestra ayuda y nuestro escudo es él.
22Sea tu misericordia, oh Jehová, sobre nosotros, Como esperamos en ti.
14Tal será el conocimiento de la sabiduría á tu alma: Si la hallares tendrá recompensa, Y al fin tu esperanza no será cortada.
26Besados serán los labios Del que responde palabras rectas.
34Así vendrá como caminante tu necesidad, Y tu pobreza como hombre de escudo.
1Cántico gradual. A TI que habitas en los cielos, Alcé mis ojos.
3Ten misericordia de nosotros, oh Jehová, ten misericordia de nosotros; Porque estamos muy hartos de menosprecio.
4Muy harta está nuestra alma Del escarnio de los holgados, Y del menosprecio de los soberbios.
1Aleluya. ALABARÉ á Jehová con todo el corazón, En la compañía y congregación de los rectos.
9Redención ha enviado á su pueblo; Para siempre ha ordenado su pacto: Santo y terrible es su nombre.
10El principio de la sabiduría es el temor de Jehová: Buen entendimiento tienen cuantos ponen aquéllos por obra: Su loor permanece para siempre.
9Y será Jehová refugio al pobre, Refugio para el tiempo de angustia.
18Porque no para siempre será olvidado el pobre; Ni la esperanza de los pobres perecerá perpetuamente.
20Pon, oh Jehová, temor en ellos: Conozcan las gentes que son no más que hombres. (Selah.)
2Despiértate, salterio y arpa: Despertaré al alba.
6Para que sean librados tus amados, Salva con tu diestra y respóndeme.
12Danos socorro en la angustia: Porque mentirosa es la salud del hombre.
3Aunque se asiente campo contra mí, No temerá mi corazón: Aunque contra mí se levante guerra, Yo en esto confío.
8Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová.
14Aguarda á Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón: Sí, espera á Jehová.
2Hijos de los hombres, ¿hasta cuándo volveréis mi honra en infamia, Amaréis la vanidad, y buscaréis la mentira? (Selah.)
5Ofreced sacrificios de justicia, Y confiad en Jehová.
6Muchos dicen: ¿Quién nos mostrará el bien? Alza sobre nosotros, oh Jehová, la luz de tu rostro.
1Salmo de David. BENDITO sea Jehová, mi roca, Que enseña mis manos á la batalla, Y mis dedos á la guerra:
2Misericordia mía y mi castillo, Altura mía y mi libertador, Escudo mío, en quien he confiado; El que allana mi pueblo delante de mí.
12Que nuestros hijos sean como plantas crecidas en su juventud; Nuestras hijas como las esquinas labradas á manera de las de un palacio;