17 Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación. 18 Él, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.
17 Todo lo que es bueno y perfecto es un regalo que desciende a nosotros de parte de Dios nuestro Padre, quien creó todas las luces de los cielos.1:17a En griego desciende a nosotros de lo alto, del Padre de las luces.Él nunca cambia ni varía como una sombra en movimiento.1:17b Algunos manuscritos dicen Él nunca cambia, como lo hace una sombra en movimiento.18 Él, por su propia voluntad, nos hizo nacer de nuevo por medio de la palabra de verdad que nos dio y, de toda la creación, nosotros llegamos a ser su valiosa posesión.1:18 En griego y llegamos a ser una clase de primicia de sus criaturas.
17 Toda buena dádiva y toda perfecta bendición descienden de lo alto, donde está el Padre que creó las lumbreras celestes, y quien no cambia ni se mueve como las sombras. 18 Por su propia voluntad nos hizo nacer mediante la palabra de verdad, para que fuéramos como los primeros frutos de su creación.
17 todo lo bueno y perfecto que se nos da, viene de arriba, de Dios, que creó los astros del cielo. Dios es siempre el mismo: en él no hay variaciones ni oscurecimientos.1.17 Cf. Nm 23.19; Mal 3.6. Alusión a los cambios de posición y de luminosidad de los astros.18 Él, porque así lo quiso, nos dio vida mediante el mensaje de la verdad,1.18 Mensaje de la verdad: Sal 119.43; Ef 1.13; Col 1.5; 1 P 1.23-25.para que seamos los primeros frutos1.18 Primeros frutos: Jer 2.3; Ap 14.4.de su creación.
17 Toda buena dádiva y todo don perfecto viene1:17 Lit. es.de lo alto, desciende del Padre de las luces, con el cual no hay cambio ni sombra de variación. 18 En el ejercicio de Su voluntad, Él nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que fuéramos las1:18 Lit. ciertas.primicias de sus criaturas.
17 Toda buena dádiva y todo don perfecto viene1:17 Lit., esde lo alto, desciende del Padre de las luces, con el cual no hay cambio ni sombra de variación. 18 En el ejercicio de su voluntad, Él nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que fuéramos las1:18 Lit., ciertasprimicias de sus criaturas.
17 Dios nunca cambia. Fue Dios quien creó todas las estrellas del cielo, y es quien nos da todo lo bueno y todo lo perfecto. 18 Además, quiso que fuéramos sus hijos. Por eso, por medio de la buena noticia de salvación nos dio una vida nueva.