13Mizraim engendró a Ludim, a Anamim, a Lehabim, a Naftuhim,
16al jebuseo, al amorreo, al gergeseo,
27Adoram, Uzal, Dicla,
180 resultados encontrados
13Mizraim engendró a Ludim, a Anamim, a Lehabim, a Naftuhim,
16al jebuseo, al amorreo, al gergeseo,
27Adoram, Uzal, Dicla,
30Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas.Dt. 6.4-5. Este es el principal mandamiento.
31Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.Lv. 19.18. No hay otro mandamiento mayor que estos.
33y el amarle con todo el corazón, con todo el entendimiento, con toda el alma, y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, es más que todos los holocaustos y sacrificios.Os. 6.6.
8Y me preguntó: ¿Quién eres tú? Y yo le respondí: Soy amalecita.
23Saúl y Jonatán, amados y queridos;Inseparables en su vida, tampoco en su muerte fueron separados;Más ligeros eran que águilas,Más fuertes que leones.
26Angustia tengo por ti, hermano mío Jonatán,Que me fuiste muy dulce.Más maravilloso me fue tu amorQue el amor de las mujeres.
3Judá engendró de Tamar a Fares y a Zara, Fares a Esrom, y Esrom a Aram.
4Aram engendró a Aminadab, Aminadab a Naasón, y Naasón a Salmón.
14Azor engendró a Sadoc, Sadoc a Aquim, y Aquim a Eliud.
3Gracia y paz sean a vosotros, de Dios el Padre y de nuestro Señor Jesucristo,
5a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
10Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.
15Si me amáis, guardad mis mandamientos.
27La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.
31Mas para que el mundo conozca que amo al Padre, y como el Padre me mandó, así hago. Levantaos, vamos de aquí.
12El odio despierta rencillas;Pero el amor cubrirá todas las faltas.Stg. 5.20;1 P. 4.8.
13En los labios del prudente se halla sabiduría;Mas la vara es para las espaldas del falto de cordura.
20Plata escogida es la lengua del justo;Mas el corazón de los impíos es como nada.
14al jebuseo, al amorreo, al gergeseo,
16al arvadeo, al zemareo y al hamateo.
27y Abram, el cual es Abraham.
1Me dijo otra vez Jehová: Ve, ama a una mujer amada de su compañero, aunque adúltera, como el amor de Jehová para con los hijos de Israel, los cuales miran a dioses ajenos, y aman tortas de pasas.
2La compré entonces para mí por quince siclos de plata y un homer y medio de cebada.
6Pero cuando Timoteo volvió de vosotros a nosotros,Hch. 18.5. y nos dio buenas noticias de vuestra fe y amor, y que siempre nos recordáis con cariño, deseando vernos, como también nosotros a vosotros,
8porque ahora vivimos, si vosotros estáis firmes en el Señor.
10orando de noche y de día con gran insistencia, para que veamos vuestro rostro, y completemos lo que falte a vuestra fe?
12Y el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros y para con todos, como también lo hacemos nosotros para con vosotros,
5en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad,
6para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado,
14que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.
15… Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos,
26De cierto te digo que no saldrás de allí, hasta que pagues el último cuadrante.
43Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo,Lv. 19.18. y aborrecerás a tu enemigo.
46Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos?
14No maldecirás al sordo, y delante del ciego no pondrás tropiezo,Dt. 27.18. sino que tendrás temor de tu Dios. Yo Jehová.
16No andarás chismeando entre tu pueblo. No atentarás contra la vida de tu prójimo. Yo Jehová.
18No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo.Mt. 5.43;19.19;22.39;Mr. 12.31;Lc. 10.27;Ro. 13.9;Gá. 5.14;Stg. 2.8. Yo Jehová.
1Por amor de Sion no callaré, y por amor de Jerusalén no descansaré, hasta que salga como resplandor su justicia, y su salvación se encienda como una antorcha.
4… porque el amor de Jehová estará en ti, …
6Sobre tus muros, oh Jerusalén, he puesto guardas; todo el día y toda la noche no callarán jamás. Los que os acordáis de Jehová, no reposéis,
10Pasad, pasad por las puertas; barred el camino al pueblo; allanad, allanad la calzada, quitad las piedras, alzad pendón a los pueblos.
23Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.
24Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras;
31¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!
6Pero esto, hermanos, lo he presentado como ejemplo en mí y en Apolos por amor de vosotros, para que en nosotros aprendáis a no pensar más de lo que está escrito, no sea que por causa de uno, os envanezcáis unos contra otros.
10Nosotros somos insensatos por amor de Cristo, mas vosotros prudentes …
11Hasta esta hora padecemos hambre, tenemos sed, estamos desnudos, somos abofeteados, y no tenemos morada fija.
14No escribo esto para avergonzaros, sino para amonestaros como a hijos míos amados.
21¿Qué queréis? ¿Iré a vosotros con vara, o con amor y espíritu de mansedumbre?
6Tú, pues, vuélvete a tu Dios; guarda misericordia y juicio, y en tu Dios confía siempre.
7Mercader que tiene en su mano peso falso, amador de opresión,
12Pero Jacob huyó a tierra de Aram, Israel sirvió para adquirir mujer, y por adquirir mujer fue pastor.Gn. 29.1-20.
9(Los sidonios llaman a Hermón, Sirión; y los amorreos, Senir.)
25Pase yo, te ruego, y vea aquella tierra buena que está más allá del Jordán, aquel buen monte, y el Líbano.
29Y paramos en el valle delante de Bet-peor.
12Mas a la caída del sol sobrecogió el sueño a Abram, y he aquí que el temor de una grande oscuridad cayó sobre él.
19la tierra de los ceneos, los cenezeos, los cadmoneos,
21los amorreos, los cananeos, los gergeseos y los jebuseos.
4antes bien, nos recomendamos en todo como ministros de Dios, en mucha paciencia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias;
6en pureza, en ciencia, en longanimidad, en bondad, en el Espíritu Santo, en amor sincero,
12No estáis estrechos en nosotros, pero sí sois estrechos en vuestro propio corazón.