5Y si diere a luz hija, será inmunda dos semanas, conforme a su separación, y sesenta y seis días estará purificándose de su sangre.
6Cuando los días de su purificación fueren cumplidos, por hijo o por hija, traerá un cordero de un año para holocausto, y un palomino o una tórtola para expiación, a la puerta del tabernáculo de reunión, al sacerdote;
7y él los ofrecerá delante de Jehová, y hará expiación por ella, y será limpia del flujo de su sangre. Esta es la ley para la que diere a luz hijo o hija.
15pero mi misericordia no se apartará de él como la aparté de Saúl, al cual quité de delante de ti.
20¿Y qué más puede añadir David hablando contigo? Pues tú conoces a tu siervo, Señor Jehová.
23¿Y quién como tu pueblo, como Israel, nación singular en la tierra? Porque fue Dios para rescatarlo por pueblo suyo, y para ponerle nombre, y para hacer grandezas a su favor, y obras terribles a tu tierra, por amor de tu pueblo que rescataste para ti de Egipto, de las naciones y de sus dioses.
6dice: Poco es para mí que tú seas mi siervo para levantar las tribus de Jacob, y para que restaures el remanente de Israel; también te di por luz de las naciones,Is. 42.6;Lc. 2.32;Hch. 26.23. para que seas mi salvación hasta lo postrero de la tierra.Hch. 13.47.
8Así dijo Jehová: En tiempo aceptable te oí, y en el día de salvación te ayudé;2 Co. 6.2. y te guardaré, y te daré por pacto al pueblo, para que restaures la tierra, para que heredes asoladas heredades;
9para que digas a los presos: Salid; y a los que están en tinieblas: Mostraos. En los caminos serán apacentados, y en todas las alturas tendrán sus pastos.
24¿Será quitado el botín al valiente? ¿Será rescatado el cautivo de un tirano?
6Y la mujer huyó al desierto, donde tiene lugar preparado por Dios, para que allí la sustenten por mil doscientos sesenta días.
10Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos,Job 1.9-11;Zac. 3.1. el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche.
15Y la serpiente arrojó de su boca, tras la mujer, agua como un río, para que fuese arrastrada por el río.
1Por tanto, si hay alguna consolación en Cristo, si algún consuelo de amor, si alguna comunión del Espíritu, si algún afecto entrañable, si alguna misericordia,
7sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;
12Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor,
15para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa,Dt. 32.5. en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo;
11He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Habéis oído de la paciencia de Job,Job 1.21-22;2.10. y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y compasivo.Sal. 103.8.