4sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios.
8Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables;
10Porque:El que quiere amar la vidaY ver días buenos,Refrene su lengua de mal,Y sus labios no hablen engaño;