22acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazonesLv. 8.30. de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.Lv. 8.6.
23Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.
31¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!
35No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón;
38Mas el justo vivirá por fe; …
39… sino de los que tienen fe para preservación del alma.