3Por esto te dará gloria el pueblo fuerte, te temerá la ciudad de gentes robustas.
4Porque fuiste fortaleza al pobre, fortaleza al menesteroso en su aflicción, refugio contra el turbión, sombra contra el calor; porque el ímpetu de los violentos es como turbión contra el muro.
9Y se dirá en aquel día: He aquí, este es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará; este es Jehová a quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación.
2Oh Jehová, ten misericordia de nosotros, a ti hemos esperado; tú, brazo de ellos en la mañana, sé también nuestra salvación en tiempo de la tribulación.
6… la ciencia, y abundancia de salvación; el temor de Jehová …
15El que camina en justicia y habla lo recto; el que aborrece la ganancia de violencias, el que sacude sus manos para no recibir cohecho, el que tapa sus oídos para no oír propuestas sanguinarias; el que cierra sus ojos para no ver cosa mala;
16este habitará en las alturas; fortaleza de rocas será su lugar de refugio; se le dará su pan, y sus aguas serán seguras.
1Por amor de Sion no callaré, y por amor de Jerusalén no descansaré, hasta que salga como resplandor su justicia, y su salvación se encienda como una antorcha.
11He aquí que Jehová hizo oír hasta lo último de la tierra: Decid a la hija de Sion: He aquí viene tu Salvador; he aquí su recompensa con él, y delante de él su obra.Is. 40.10;Ap. 22.12.
12Y les llamarán Pueblo Santo, Redimidos de Jehová; y a ti te llamarán Ciudad Deseada, no desamparada.
5Cercana está mi justicia, ha salido mi salvación, y mis brazos juzgarán a los pueblos; a mí me esperan los de la costa, y en mi brazo ponen su esperanza.
6… perecerán sus moradores; pero mi salvación será para siempre, mi justicia …
8… justicia permanecerá perpetuamente, y mi salvación por siglos de siglos.
12Yo, yo soy vuestro consolador. ¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo de hombre, que es como heno?
14El preso agobiado será libertado pronto; no morirá en la mazmorra, ni le faltará su pan.
19Estas dos cosas te han acontecido: asolamiento y quebrantamiento, hambre y espada. ¿Quién se dolerá de ti? ¿Quién te consolará?
1He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír;
11Gruñimos como osos todos nosotros, y gemimos lastimeramente como palomas; esperamos justicia, y no la hay; salvación, y se alejó de nosotros.
17Pues de justicia se vistió como de una coraza,Ef. 6.14. con yelmo de salvación en su cabeza;Ef. 6.17;1 Ts. 5.8. tomó ropas de venganza por vestidura, y se cubrió de celo como de manto,
20Y vendrá el Redentor a Sion, y a los que se volvieren de la iniquidad en Jacob,Ro. 11.26. dice Jehová.
7En aquel día mirará el hombre a su Hacedor, y sus ojos contemplarán al Santo de Israel.
10Porque te olvidaste del Dios de tu salvación, y no te acordaste de la roca de tu refugio; por tanto, sembrarás plantas hermosas, y plantarás sarmiento extraño.
14Al tiempo de la tarde, he aquí la turbación, pero antes de la mañana el enemigo ya no existe. Esta es la parte de los que nos aplastan, y la suerte de los que nos saquean.